sábado, 31 de enero de 2015

Últimamente escucho de mucha gente, sobre todo de mi familia, e incluso de algunos profesores eso de "Madre mía, tú que pasa, ¿que creces por días o qué?" o "No se si soy yo, pero cada vez te veo, estás más alto".

A ver, hijos de mi vida.

Como pequeña aclaración, y para que sepáis de lo que estoy hablando, mido 1'87. La última vez que me dijeron esto fue hace dos semanas. Hace dos semanas medía exactamente lo mismo: 1'87. Señoras y señores, si me ven más alto, o son las zapatillas que llevo o sois vosotros los que menguáis, porque yo no crezco ni un solo centímetro más.

Vamos, como no tengo problemas con mi altura ni nada, como para crecer un par de centímetros más. En el supuesto caso de que creciera, mi tope sería de 1'90, pero de ahí para arriba, pasando que es gerundio. No quiero crecer más, y mira que me dicen que hasta los 21 todavía quedan. Acabo de cumplir los 20 (que me han sentado como un tiro en el estómago). Como en este año, cosa que dudo, crezca tres centímetros más, el tiro ya me lo pego yo.


Que aunque ser alto parezca muy bonito (que en algunos casos, lo es, pero no siempre), tiene sus pros y sus contras como cualquier otra cosa. Y, como bigardo que soy, relataré desde mi punto de vista esas cosillas cotidianas de la vida que, por suerte o por desgracia, me la alegran o me desgracian la vida. Y, por qué no, cosas que me dice la gente y que en realidad, no son taaaaaaan divertidas.

Empecemos pues, a ver si consigo alegraros el día un rato ;)

"Los altos podéis llegar a todos lados". Cliché donde los haya, madre de dios.

Sí, podemos llegar a los rincones más altos de la casa, tales como estanterías, armarios y demás cosas. Pero, por favor, una cosa es que podamos llegar a lo que está a nuestro alcance, y otra muy distinta es que esa cosa esté un metro por encima de ti y te digan "Cógelo tu, que eres alto". A ver, que el medir tanto no viene con un pack de Gadgetobrazo incorporado.

Eso sí, como vean que puedes llegar a un sitio al que ellos no llegan habitualmente, tu no te preocupes que te van a tener atado en corto cada vez que necesiten esa cosa. Porque vamos, eso me pasa la mayoría de los días con mi madre.


Otro problemilla en mi vida cotidiana. El metro y el bus.

Señores creadores de tales aparatos del mal: tengan en cuenta que el metro ochenta es solo una medida estándar a la hora de hacer las cosas, pero si se les presenta alguien que sobrepase esta medida (he llegado a ver a chicos en el metro más encorvados que una montaña rusa), entrarán agachados o se darán de bruces con las agarraderas y barras metálicas.

Culpable de todo ello.

Más de una vez me he dado un coscorrón con las barras de los buses, y en el metro (no sé por qué), en algunos vagones me doy en el cogote al salir o al entrar en el vagón, cosa que no entiendo. Si tienen todos la misma altura, ¿cómo es posible que me dé a veces sí y a veces no?.

Curiosidades mundanas.


Llegamos a una de las mejores partes.

La cama.

Ese lugar placentero, que después de un día de tocapelotismo máximo, te apetece coger con ganas para dormir a las mil maravillas...

¡MEEEEEEEEEEEEEEEEEEECK! Error 747.

Mi cama es de 1.90, pero creo que, lo que los fabricantes no entienden, es que la gente no duerme como si estuviera metido en un ataúd, tiesos, estirados y con pose de Drácula. Y si alguien en su sano juicio duerme así, no merece vivir. ¡ABURRIDOS!

Digamos que, a lo largo de la noche, voy pasando por varias series de posturas...


El problema viene cuando tus pies se salen de la cama en la postura 13. Para más inri, duermo en una litera, por lo que la parte trasera está con una madera que me impide sacar los pies. Posturas posibles: 3,7,14,15 y 17.

Si, a todo esto, le sumamos que tu hermana duerme en la cama de arriba y que a la mínima salta preguntando que qué hago, pues nada, party loca.

De algún modo u otro me acabo durmiendo, claro está. O no, porque Morfeo últimamente no deja de darme por saco con su insomnio. Más majo...

Prosigamos...

El coche. Otro artilugio del demoño. Cuando tienes un monovolumen como mi papi, todo va a las mil maravillas. Amplio, espacioso. ancho, muuuy ancho. Pero cuando tienes un turismo, agárrense los machos que la diversión está asegurada. Bache en la carretera, cocorotazo al canto. Menos mal que siempre intento sentarme en el asiento del copiloto, pero algunas veces, ir de pasajero es un pelín incómodo.

Veo los Kia, los Toyota, los Citroen estos super anchotes y me muero de la envidia. Sí, necesito un coche, y el carnet primero. Pero tiempo al tiempo.


Creo que, ya para terminar otro de mis monólogos, toquemos ya el tema que más rabia me da: los zapatos. Zapato, deportiva, bota que me gusta por internet, talla que no tienen. Calzo un 46, que no es poco, y puf, para encontrar una deportiva chachi de mi talla, es para gozarlo.

Hace poco me metí en AliExpress, y hay muchas deportivas chulas, pero siempre, siempre, siempre se quedan estancadas en el 41-42. Fabricantes, por el amor de dios, ¡haced tallas más grandes, por favor!

Luego también, al andar voy pisando al que tengo delante cada dos por tres. Y la frase es siempre la misma "¡Ay, me has pisado! Si no tuvieras los pies tan grandes...". Ummmm, ya, claro. Qué hago, elegid: me los acorto, me los amputo o voy de rodillas.

O todas a la vez.

Además, como aclaración, si me veis más alto algunos días, por favor, miradme a los pies. Si llevo las Timberland, estoy 2-3 cm más alto. Si llevo las Vans o las Converse, mido lo mismo. Si llevo las deportivas, para igual que con las Timberland.

Pero, por dios, si llevo las Vans, y me veis más alto...mal vamos, señores.


En fin, chiquines y chiquinas, que ser alto está muy bien y todo ese rollo, pero en algunos casos se lía parda. Menos mal que mi novia es bastante alta, que si no...

Y ahora, vamos a lo que vamos, a lo que de verdad nos interesa, que después de toda la chapa que os he soltado, pues, que menos que recompensároslo con una rica pizza.

Así que, empecemos, que esto e muy sencillito y en un par de horias tenéis la cena lista ;)

Pizza de Champiñones, Jamón y Rulo de Cabra
Para la masa:
  • 250 gr de harina de fuerza
  • 170 gr de agua templada
  • 3/4 de cucharadita de sal
  • 2 cucharadas generosas de aceite de oliva
  • 10 gr de levadura fresca
Para el relleno:
  • Queso mozzarella rallado
  • Salsa de tomate (simplemente, 150 gr de tomate frito mezclado con orégano, perejil, ajo seco y pimienta. Al gusto, como siempre)
  • Champiñones
  • Canónigos
  • Jamón serrano
  • Rulo de Cabra
  • Tomates cherry
  • O lo que más rabia os de :)

Primero, disolvemos la levadura fresca en el agua templada. En un bol o en la amasadora, ponemos todos los ingredientes y empezamos a amasar. Tenemos que conseguir una masa fina y elástica. Tardaremos unos 8-10 minutos.

Damos forma de bola, y dejamos levar unas 2-3 horas, gasta que haya doblado su volumen. 

Una vez haya crecido, precalentamos el horno a 210ºC.

Estiramos nuestra masa, y la ponemos en la bandeja. Yo tengo unas perforadas especiales para pizza, pero en las normales del horno también sirven. Ponemos la salsa de tomate, el queso, los canónigos, los champis laminados, el jamón serrano, el rulo, y los tomatitos partidos a la mitad. Esta es solo una opción, pero podéis rellenarla con lo que más os guste.

Dejamos que la masa leve unos 10-15 minutos. Es lo mejor para tener un borde gordote. ¡Me encantan! Y quien no se come los bordes de las pizzas, no tendrá hueco en mi casa. Es bromis ;)

Una vez el horno esté caliente, ponemos la bandeja en la parte más baja del horno. Horneamos de 15 a 20 minutos, hasta que esté doradita y tostada.

¡Y ya la tenemos!


Ahora toca disfrutarla a tope, que está muy rica. Yo le puse los canónigos al principio, pero resulta que se ponen al final para evitar que se torren. En fin, ponerlos cuando más os guste, al principio o al final jeje

Espero que os haya gustado esta nueva receta salada, y perdón por la tardanza, que me tienen absorbido por completo.

Un besazo enorme y un abrazote fueeeerte fuerte!

Muaks!

Nos vemos por las alturas!

Jesús
 
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